Cuando pensamos en playas brasileñas nos suelen venir a la mente las superpopulares Copacabana e Ipanema. Pero te contamos un secreto: Brasil esconde costas increíbles donde te sentirás como en un paraíso deshabitado. Ahí, tumbarte en la finísima arena blanca sin tener que hacer un hueco para tu sombrilla o hacer snorkel a tu aire es un lujo garantizado.
Y aquí va un consejo de oro para tu aventura en el país amazónico: antes de viajar, hazte con una eSIM para Brasil. Te va a salvar la vida cuando busques esos senderos escondidos o compartas esas fotos espectaculares desde lugares donde no hay ni un alma.
Las 5 mejores playas vírgenes de Brasil
Aquí abajo recogemos las playas más inexploradas y recónditas del soleado Brasil. Quizás no tienen sus propias canciones dedicadas, como Copacabana o Ipanema, pero te ofrecen una tranquilidad como pocas.

Praia do Espelho
Imagínate una playa que se llama literalmente “Playa del Espejo”. ¿A que ya te está picando la curiosidad? Esta maravilla está en Bahía y cuando baja la marea, se forman unas piscinas naturales que reflejan el cielo como si fuera un cristal perfecto.
Por qué te va a encantar: las aguas son tan apacibles que parecen un lago. Los acantilados y las palmeras crean una postal que te quita el hipo.
Cómo llegar: Desde Porto Seguro tienes unas dos horas en coche hacia el sur. Eso sí, prepárate para un trocito de carretera sin asfaltar que le da ese toque aventurero.
Lagoinha do Leste
Esta playa en Florianópolis es para los que tienen alma de explorador. Para llegar tienes que hacer una caminata de una hora por un sendero precioso entre montañas y bosque. Pero cuando llegas… madre mía, es como descubrir el paraíso perdido.
Por qué merece la pena: arena virginal, agua cristalina y una laguna de ensueño. Además, como hay que caminar para llegar, la mayoría de turistas ni se acercan.
Cómo llegar: desde Pantano do Sul puedes ir caminando o en barco si prefieres algo más relajado.

Praia de Antunes
Las aguas de esta playa en Maragogi son tan transparentes que puedes ver los pies a tres metros de profundidad. Ver amanecer aquí es algo que no se olvida
Lo que te enamorará: arena blanquísima, agua de color turquesa imposible y un ambiente muy chill. Es perfecta para hacer snorkel o simplemente flotar como un corcho mientras el mundo pasa de largo.
Cómo llegar: Desde Maceió o Recife en coche y luego una caminata corta hasta este rincón de ensueño.

Pontal do Atalaia
Cerca de Arraial do Cabo tienes esta joya que llaman “el Caribe brasileño”. Y no es de extrañar, porque las aguas son de un azul que ni en las películas. No te pierdas bajar por la “Escadaria de Atalaia”, unas escaleras que te llevan directo al paraíso.
Qué te va a entusiasmar: piscinas naturales que se forman entre las rocas, aguas tranquilas y unas vistas que te van a hacer sacar el móvil cada cinco minutos.
Cómo llegar: desde Río de Janeiro puedes ir en bus o coche hasta Arraial do Cabo. Está bastante bien señalizado.

Taipus de Fora
Si te va el snorkel, este es tu sitio. Taipus de Fora es famosa por sus arrecifes de coral y las piscinas naturales que se forman cuando baja la marea.
Tu nuevo lugar favorito porque: los corales están genial conservados y puedes ver peces de colores que parecen salidos de Buscando a Nemo.
Cómo llegar: desde Barra Grande puedes ir en barco o en coche hasta la península de Maraú.
Consejos para triunfar en las playas escondidas
Antes de lanzarte a la aventura, ten en cuenta estos truquitos que te van a hacer la vida más fácil:
- Mira los horarios de las mareas antes de ir. Muchas de estas playas tienen piscinas naturales que solo aparecen con la bajamar.
- Olvídate de las tarjetas. El dinero en efectivo es tu mejor amigo en estas playas.
- Agua, comida, sombrilla… si no lo llevas tú, probablemente no lo vas a encontrar.
Y por supuesto, respeta la naturaleza. Estos sitios son perfectos precisamente porque están vírgenes.

Soy uno de los fundadores de este Blog, también amante de los viajes y la fotografía. ¿Mi destino favorito? Japón. En mis posts te cuento todo sobre los lugares que más me apasionan.
